Más allá de la seguridad que representa la limitación del número de farmacias y la propiedad de las mismas, para muchos compañeros de profesión, la perspectiva que ofrece un mercado regulado a lo largo de toda la cadena de valor, sumado a la voluntad del SNS por bajar el gasto, dificulta imaginar un progreso en la rentabilidad para la Farmacia española.

Si bien es cierto, el Ebitda ha sufrido un descenso notorio, la facturación se concentra cada vez más en las grandes farmacias y los impagos son una circunstancia presente, pero tras analizar detalladamente las posibilidades, me atrevo a afirmar que en nuestras manos está la solución: la gestión efectiva de la farmacia en cada una de sus unidades de negocio.

La apertura de la venta online, el aumento de competidores en el mercado, o la constante demanda por parte del cliente de nuevas experiencias de compra, podrían suponer una amenaza para la Farmacia solo si hay una carencia de objetivos y de implicación por parte del equipo, lo que pone en evidencia la necesidad imperiosa de mejorar la motivación del personal, procurar su formación y procurar una actitud proactiva siempre que hablemos de gestión.

Gestionar con éxito una Farmacia, supone armonizar todas las decisiones que contribuirán al cumplimento de los objetivos planteados y que con el respaldo de un equipo de trabajo coordinado, conseguirán dar movimiento a una farmacia que parecía estancada.

Pero entonces surgen las dudas sobre las capacidades gerenciales o administrativas que puede tener un farmacéutico, lo que por inercia nos lleva a compararnos con otros modelos europeos e incluso otros sectores, abriendo el debate sobre si una farmacia sola será lo suficientemente fuerte para enfrentarse al cambio o necesita adherirse a otras soluciones.

Sobre la mesa quedan dos soluciones, la primera, optar por la fuerza individual, que conseguirá resultados si se tiene una estructura empresarial clara, con departamentos de apoyo a la venta y en los que cada miembro del equipo cumpla su rol. En muchos casos, cuando el farmacéutico titular carece de experiencia o conocimientos, debe recurrir al apoyo de un consultor experto, quien aconsejará y acompañará a la Farmacia en su día a día, consiguiendo que el titular y su equipo consigan cumplir los retos, liderando las ideas para convertirlas en estrategias claras de éxito y diferenciación.

El consultor que asesorará al titular, debe ser necesariamente poseer un perfil de liderazgo que se combine con virtudes de asesor, gestor y formador, puesto que debe ser capaz de identificar las oportunidades de negocio y colaborar para superar las debilidades a las que se enfrente la Farmacia, al mismo tiempo que aporta nuevas ideas y métodos de trabajo para conseguir resultados reduciendo costes y aumentando ingresos. Así, con una orientación analítica orientada a resultados y una creatividad que impulsa los cambios, acompañará al farmacéutico en todo el proceso del cambio.

La segunda opción para la Farmacia, es apostar porque la unión hace la fuerza, buscando adherirse a agrupaciones afines a sus objetivos y que le permitan mejorar sus competencias.  Dichos grupos permitirán simplificar procesos y procurarán una rápida adaptación a las nuevas exigencias del mercado. El titular puede formar parte de grupos de compra en los que delegar la gestión de áreas concretas como los procesos de compra o las negociaciones sell out con partners estratégicos, o incluso optar por agrupaciones que ofrezcan alternativas integrales en donde además de gestionar el producto, también se coordinan los precios, la promoción y la formación de los equipos.

Independientemente de la decisión de cada Farmacia, desde mi perspectiva, la clave para que la gestión sea exitosa, radica en el compromiso. Ambas opciones exigen del farmacéutico constancia en el proceso, ya sea en la toma de decisiones respecto a las estrategias a seguir, en la comunicación e implicación con el consultor o el cumplimiento de los acuerdos establecidos por la agrupación.

En el camino al éxito cada uno es autor de su propio destino, y me gustaría que dejáramos de lado el miedo, y con convicción entendamos que somos nosotros quienes hacemos fuerte a la Farmacia. Sal fuera y encuentra tu propósito, ser una Farmacia modelo o ir en busca de un modelo nuevo para la Farmacia.

Luis de la Fuente

CEO Mediformplus

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